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La CruciSfera es una forma de la Geometría Sagrada que simboliza la unión entre lo humano (la cruz) y lo divino (la esfera). Quiere ser una unidad "dual" entre lo universal y lo particular, en un solo punto giratorio.
La CruciSfera se ofrece como un símbolo para la nueva era global; para que ésta sea más sostenible y solidaria, más sabia y humana. Un símbolo de unión espiritual, portador de solidaridad y amor, en el siglo XXI.
La CruciSfera
está fabricada en haya controlada. Mide 9 cm. de diámetro; es
proporcional, tridimensional y armónica. Se construyó a partir de 7
cubos de 3 cm. de lado: los 6 exteriores se redondearon, y el 7º, que
está en el centro, es su alma invisible, su punto de unión. El estuche con el que se presenta, mediante los reflejos que genera, intenta replicar la figura del infinito.
La CruciSfera transmite bienestar y armonía y sirve para lo que cada uno sienta o precise. Sirve para hacer el bien y para sentirse bien y, dependiendo de la edad y de cada uno, se brinda como objeto para jugar, relajarse, concentrarse, meditar, rezar... Se la puede hacer girar entre las dos manos; se la puede rotar sobre una de sus puntas; con varias de ellas -en su versión reducida- se pueden hacer construcciones.
La CruciSfera puede proyectarse sobre el plano dando lugar a la forma bidimensional. Elaborada en acero inoxidable recortamos su forma en un medio acuoso, de esta manera conseguimos integrar los cuatro elementos (tierra, agua, aire y fuego). Es la proyección en el plano, sin punto de fuga, de la CruciSfera tridimensional, su isometría. También la hemos elaborado con metales nobles como el oro y la plata.
La CruciSfera en tanto que forma de la Geometría Sagrada comparte su esencia con las principales tradiciones del conocimiento y la espiritualidad de la Humanidad. Es por ello que hemos construido la forma sin forma de la CruciSfera como una manera de simbolizar el saber profundo de tradiciones como el budismo y el taoismo.
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La CruciSfera según los expertos y la evidencia: |
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Carmen Sanz es experta en Sintergética, disciplina de la medicina complementaria basada en las terapias energéticas. Carmen posee una dilatada carrera profesional tanto en el ámbito de la práctica terapéutica como en el de la enseñanza habiendo sido profesora en Técnicas terapéuticas en el proyecto Philippus del Real Centro Universitario Escorial María Cristina. Al principio Carmen se sintió atraída por las propiedades espaciales que la CruciSfera comparte con los sólidos platónicos. Más adelante pudo constatar las cualidades que posee la CruciSfera para potenciar los efectos terapéuticos de la práctica sintergética. |
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Hola Carlos,
Si nos fijamos en la naturaleza, vemos que todo sigue unos patrones de forma. Desde el pequeño átomo a la más lejana galaxia.
Más allá de las creencias en un Dios determinado, podríamos decir que todo es reflejo de un propósito o inteligencia universal que tiene unos principios básicos de funcionamiento.
Henri Bergson dijo que la geometría es la materia con que construye el espíritu.
Hay 7 formas principales dentro de la Geometría Sagrada: los 5 Sólidos Platónicos: cubo, icosaedro, tetraedro, octaedro, dodecaedro, la esfera y la espiral.
Los 5 Sólidos Platónicos son formas completamente simétricas que tienen todos los lados iguales , todos los ángulos iguales , de las mismas medidas y que los 5 caben dentro de la Matriz Universal que es la Esfera.
Las ultimas teorías sobre los campos morfogenéticos, (matrices que sostienen todas las formas existentes), han dado mayor importancia a esta idea de geometría básica o sagrada de interconexión sobre la que ya teorizó Platón.
Desde una nueva visión, vamos descubriendo que la materia es una onda portadora de luz, con una selección de patrones de frecuencia y longitudes de onda, es decir luz pulsatil.
Toda la vida de nuestro planeta proviene de la fotosíntesis, que es la capacidad de almacenar luz convirtiéndola en energía química a través de procesos de ordenamiento molecular que diversifican la expresión de esta luz en la materia. Cuando este patrón es dañado o no funciona correctamente la luz no es codificada adecuadamente, perdiendo alguno de sus matices. La pérdida de una parte de este espectro luminoso, sería así la que regiría los procesos de enfermedad y su restauración recuperaría el estado de bienestar.
Cada célula de nuestro ser contiene toda la información necesaria para una perfecta salud, y rescatando esa memoria universal, podemos revertir los desbalances y reconectar con el patrón original.
Desde la Sintergética, disciplina de medicina energética con la que más podría identificarse mi esfera de actuación, trabajamos con los patrones de forma, para re-ordenar los patrones internos. De hecho cada una de estas formas está asociada a uno de los grandes centros energéticos del organismo., a saber: Cubo-1r centro; Icosaedro-2 centro; Tetraedro-3r centro; Octaedro-4º centro; Dodecaedro- 5º centro, Esfera-7 centro.
Cuando conocí la CruciSfera, me interesó las características que compartía con los sólidos platónicos. Todos tienen unas características básicas, una matriz radial, un orden armónico y encajan en la esfera. Gracias a que me facilitaste algunas de sus varias configuraciones comencé a trabajar con ella en diferentes propuestas.
La forma en 3D, la utilizo como figura correspondiente al 6º centro y me sirve como integrador en el equilibrio de los bipolos.
También en neurosintergética como catalizador para “borrar” las huellas de los conflictos en el cerebro.
En cuanto a la proyección en el plano, la llevo siempre conmigo.
Al llevarla colgada sobre el timo, hay una respuesta inmunitaria especialmente buena, por lo que la recomiendo como apoyo en procesos autoinmunes, o cuando los tratamientos de ciertas patologías dejan las defensas muy bajas.
Saludos,
Carmen
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Norman Murphy, doctor en Biomecánica de la Universidad de Montreal (Canadá), nos explica de donde procede la gran capacidad de la CruciSfera para favorecer el reequilibrio energético que está en la base de nuestro bienestar físico y psíquico. Desde el principio de los tiempos la humanidad ha sabido que los seres vivos y los cuerpos inanimados pueden actuar como fuente de energía y ha intentado controlar sus manifestaciones mediante prácticas especiales y objetos singulares. La CruciSfera combina algunas de las más poderosas propiedades espaciales que puede tener un objeto a fin de purificar energía. |
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Piedra tallada del Mesolítico
Hacia el 3.000 a.C. |
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Hi Carlos,
It was a pleasure meeting you during my visit at the hospital.
As we discussed, the environment we live in has energy generated and emitting from several sources. Two of these sources are objects and living bodies, such as ours (the human). Energy generated and emitted is often in the form or shape of a field. For example, the energy emitted from the human body is in the shape of an envelope surrounding the body.
This energy is also composed of variable intensity and density, in layers right next to the body and extending outwards. On a spectral level, the variable intensity and density of the energy will have different colors. This colored energy field around the body is often referred to "Aura", and with a trained eye, the body's Aura can be seen. Shapes also influence and affect energy. Two of these common shapes are that of a pyramid and of a sphere. Both of these shapes have been attributed to stabilize and purify energy.
Disease, discomfort and sense of non-well being in the human body is cause by genetic and environmental factors that modify protein structure in the human cells. A change in protein structure results in a change in a cell's energy and vibration, leading to and causing diseases, discomfort and sense of non-well being due to the mutation in shape, purity and energy of the cell.
Through out civilizations, centuries and generations, modifying and stabilizing energy has been undertaken with objects and other means such as channeling, kinesthetic and telepathy among others.
The 3D (three-dimensional) Crucisfera is such an object with its structure to affect energy, based on it its principle of 6 sphere-like shapes distributed uniformly and evenly around the centroid (center) of a cross. In addition, the overall shape of the 3D Crucisfera is also that of a sphere.
The alloy composition of objects is also know to influence and affect energy, such as minerals, diamonds and metal. Likewise and through out civilizations, centuries and generations, modifying and stabilizing energy has been undertaken with objects composed of minerals, diamonds and metal.
In view on shapes and structural compositions. 3D objects have been projected into planar representations (shape) having composition of an alloy (or composite of alloys), both known to influence and affect energy. The wear of such objects on the human body is common practice to help stabilize disrupted or perturbed energy around the body and within the body. As effect, disease, discomfort and sense of non-well being are reported to be reduced and even eliminated.
Kind regards,
Norman

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Víctor Adell, licenciado en inef y fotógrafo, se sintió atraido muy pronto por el fenómeno energético del aura en los seres vivos. Actualmente se dedica a investigar la expresión de nuestra energía vital a través de nuestra aura y a exponer y dar conferencias en eventos de espiritualidad tanto nacionales como internacionales. La conclusión a la que llega después de participar y ver los resultados de los experimentos en el Tecnocampus es que la CruciSfera puede llegar a ser un gran agente de cambio a nivel de evolución de conciencia en los seres humanos ya que les ayuda a tener más apertura a lo espiritual y más peso energético. |
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Hola Carlos
La fotografía del aura capta la energía que irradiamos con las manos. Los seres humanos irradiamos un campo electromagnético a nuestro alrededor que denominamos aura. Éste campo es completo pero no cerrado, estamos conectados a nivel sutil con la energía telúrica del planeta por nuestro centro energético de la raíz y por los chacras de los pies. Simultaneamente estamos conectados al universo por el centro de la coronilla, que es por donde la información espiritual entra en el cuerpo, cuando somos conscientes de esta información es cuando sobreviene la inspiración.
Esta energía , tanto del planeta como del universo , circula a través de nuestros canales energéticos y por donde mejor podemos proyectarla hacia afuera es por los centros de las manos. Es por éste motivo que se toman los centros de las manos como referencia a la hora de medir el campo o aura.
Hay que decir que nuestro campo es pulsante y va cambiando a medida que nuestra conciencia cambia. Estos cambios que se dan son los que realmente nos interesan y ahí es donde tiene importancia la crucisfera porque nos puede ayudar en gran medida a que estos cambios en la conciencia se den y además se den de una forma fluida y armónica.
En las fotografías podemos observar en la primera toma sin la crucisfera una predominancia del color rojo, naranja, amarillo y verde. Colores que representan los centros energéticos inferiores. A nivel humano estos colores representan que la atención está en lo físico, emocional e intelectual y un poco en el corazón.
En la segunda toma, ya con la CruciSfera puesta, los colores que predominan son azul claro, índigo y violeta, con un poco de blanco. Hay una gran diferencia en el significado de estos colores pues tienen que ver con nuestra naturaleza espiritual. Representan la creatividad, la visión clara o clarividencia y la inspiración e intuición altamente desarrolladas.
Realmente son cambios significativos y después de ver los experimentos en el Tecnocampus de Mataró con diferentes personas y difeerentes condiciones , la conclusión a la que podemos llegar es que la CruciSfera puede ser un gran agente de cambio a nivel de evolución de conciencia en los seres humanos. Nos ayuda a tener más apertura a lo espiritual y más peso energético. Puede ayudar mucho a focalizar la energía personal en el ser humano hacia la realización espiritual, a través del recuerdo y evocación de lo sagrado.
Sinceramente creo que hay un gran abanico de personas a las que la CruciSfera puede ayudar a dar un paso más en su evolución o camino espiritual. Si quitamos aquellos que están demasiado inmersos en su vida cotidiana bàsica como para ser sensibles a la energía de la CruciSfera y los que ya tienen la conciencia tan despierta que ya son capaces de mover su energía vital a voluntad, nos queda un amplio espectro de conciencias a las cuales puede ser de gran ayuda.
Sobretodo a personas que estén buscando un cambio en su vida y a terapeutas que justamente se dedican a facilitar estos cambios que suelen venir acompañados de crisis o catarsis internas y externas. La utilización de la CruciSfera puede aportar conciencia del propósito con el que se realizan estos cambios, puede ayudar a que se dejen ir apegos, generar paz interior, armonia y a la larga, realización
La cuestión en sí, es que los humanos anhelamos evolucionar espiritualmente, recobrar la conciencia de conexión con la fuente. Lo que pasa es que por lo general estamos demasiado inmersos en nuestros patrones mentales, emocionales y hábitos limitantes que se repiten una y otra vez. Además, la cultura del entretenimiento es un factor que tampoco ayuda.
Por lo tanto, hoy en día es una minoría la que tiene una conciencia de apertura hacia lo espiritual y es importante que el número crezca por el destino de toda la humanidad
Una persona que adquiera una CruciSfera y la lleve colgada ininterrumpidamente, puede que experimente reacciones en su cuerpo fruto de la liberación de energía de baja vibración. En éste caso sería bueno ir poco a poco , ponérsela durante periodos cortos de tiempo, practicar la meditación, hacer actividad física y cuidar la alimentación.
Lo que va genial, es tener la CruciSfera de madera en el altar para la meditación puesto que ahí puede emanar a toda la casa y llenar de energía de paz y armonía todo el espacio.
Bueno , ... lo han de experimentar
Un abrazo
Víctor
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Juan Amor, físico de formación y consultor senior en TIC, nos acerca a las enseñanzas más elevadas de Buda. La vacuidad, concepto fundamental de la sabiduría budista, es la naturaleza real de los fenómenos. Pero la vacuidad es forma y la forma es vacuidad. Un problema nunca resuelto por la ciencia es el de por qué las cosas tienen la forma que tienen. Una explicación se encontraría en los campos mórficos. Las cosas entran en resonancia con su campo mórfico para manifestarse formalmente, pero también pueden influirse mutuamente. Esto, señala, explicaría las propiedades beneficiosas de la CruciSfera. |
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Buda Vairocana (encarnación de la vacuidad)
Desierto del Taklamakan meridional (Sinkiang)
Siglo VIII |
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EL PODER DE LA FORMA
El sutra de “El corazón de la sabiduría trascendental”, está considerado como el inicio de las enseñanzas más elevadas de Buddha, que apuntan directamente al conocimiento de la naturaleza última de la mente, y de todos los fenómenos. Entre sus párrafos más importantes están los siguientes:
“El Victorioso permanecía en el samadi ecuánime llamado "la iluminación profunda". En ese mismo momento, el noble bodhisattva mahasattva Avalokitesvara, practicando la profunda prajnaparamita (sabiduría trascendental), vió con toda nitidez los cinco agregados (skandas), y vió que, por naturaleza propia, son completamente vacíos.
“Entonces, por el poder de Buddha, el Venerable Shariputra preguntó a Avalokitesvara: "¿Cómo se debe aplicar un hijo o una hija de noble familia que desee practicar la profunda prajnaparamita?".
“Oh, Shariputra, un hijo o una hija de noble familia que desee practicar la profunda prajnaparamita debe hacerlo así:
No hay más que cinco agregados, y están completamente vacíos de naturaleza propia. La forma es vacuidad; la vacuidad es forma; la forma no es otra cosa que vacuidad; la vacuidad no es otra cosa que forma. De la misma manera, la sensación, la percepción, las impresiones kármicas o formaciones mentales, y la conciencia, son vacuidad…… ”
Decir que la forma es vacuidad, es decir, que las cosas, los cuerpos físicos, son vacuidad, es algo realmente revolucionario, y al mismo tiempo es muy difícil de entender, porque su aparente simplicidad esconde un mensaje muy profundo, el que todo lo que vemos, desde lo más pequeño al universo entero, no es otra cosa que vacuidad (que no el vacio, o la nada). No es que las cosas surjan de la vacuidad, y vuelvan a la vacuidad, sino que, y eso es lo revolucionario, que siempre y en todo momento no son otra cosa que vacuidad. O como dicen otros textos vajrayana: “las apariencias, la vacuidad, y su no diferenciación, esos tres, son la quinta esencia del espectáculo”.
Es interesante observar que el sutra no dice “las cosas”, o “los objetos” (físicos o mentales), sino que dice “la forma”.
Un problema que nunca ha sido resuelto es el de por qué las cosas, y sobre todo los seres vivos, tienen la forma que tienen. En el reino mineral, muchas formas vienen determinadas por la forma en que los átomos se combinan en cadenas interminables que forman estructuras poligonales, cubos, hexágonos, y otros poliedros, de manera sorprendentemente casi perfecta, aunque siempre ese “casi” se hace evidente. Incluso en los cristales de hielo que se forman al caer la nieve, vistos al microscopio sólo uno de cada millón es perfecto. Aun así, de las distintas alternativas que las moléculas tienen para combinarse, cumpliendo escrupulosamente las leyes de la física, ¿por qué parecen elegir siempre una forma determinada?
En el caso de los seres vivos el asunto es infinitamente más complejo. Una de las grandes decepciones de la biología molecular ha sido que la promesa de que el conocimiento del genoma de los seres vivos desvelaría los planos del diseño de la forma de los animales y plantas, no se ha cumplido. Tales planos, si existen, no están en el genoma. Además, seres con genomas casi idénticos exhiben formas totalmente distintas.
Rupert Sheldrake (*) describe en su libro “Morphic Resonance”, entre otras muchas cosas que apuntan a la existencia de campos mórficos, responsables de moldear la forma de las cosas y seres vivos, que el número de estructuras posibles que podrían resultan del ensamblaje de proteinas, algunas con centenares de miles de átomos, es tal que, si se fueran construyendo paso a paso, respetando siempre el principio de energia mínima, a una velocidad atómica, el número de años para obtener el resultado final de, p.e una proteina estable, explorando todas las vías de conexión y descartando las que no conducen al resultado esperado, sería de un número de años mucho mayor que la vida total del universo. Sin embargo, el ensamblaje apenas tarda unos segundos. Ocurre como si todos los átomos se fueran ordenando de acuerdo a un molde o plantilla preexistente, configurada como un campo mórfico.
Esos campos mórficos son los que darían forma a todo objeto, animado o inanimado, pequeño o grande. Si no existe un campo mórfico no puede existir un objeto con la correspondiente forma. Eso parecen conocerlo los químicos. El propio Rupert Sheldrake menciona casos publicados en revistas científicas en los que se relata cómo ha costado muchos meses de trabajo e intentos conseguir la cristalización de una determinada molécula, perseguida por razones comerciales, y cómo, una vez conseguido en un laboratorio del mundo, otros laboratorios, ubicados en otros continentes, empiezan a tener también éxito en su intento. Es como si la creación de una nueva forma creara su campo mórfico, y a partir de ahí la creación de objetos iguales sería posible.
Un capítulo muy interesante que también explora Rupert Sheldrake, es el de la influencia de unas formas en otras. Las cosas entran en resonancia con su ampo mórfico para manifestarse con la forma que tienen, pero también pueden influirse mutuamente. Al igual que en el mundo de las frecuencias existen armónicos y subarmónicos, que entran en resonancia, algo similar podría ocurrir con las formas.
Si eso fuera así, no sería descabellado pensar que determinadas formas, que determinados campos mórficos, pueden influir sobre otros, por resonancia, o por algún otro desconocido mecanismo que proyecte propiedades de unos sobre otros, o que sirva para amplificar las propiedades asociadas a la forma. Por ejemplo, si un organismo se repara, se cura, se reconstruye conforme a su campo mórfico, otro campo podría hacer que resonaran con más vigor los aspectos asociados a la vitalidad del ser que estuviera en ese proceso de cura.
Ello abriría una vía para explicar el poder de determinados objetos, más bién de sus formas, asociados a veces a terapias curativas o regenerativas, físicas o mentales, y a veces a lugares en los que se percibe armonía y bienestar. Ello, lógicamente, también daría explicación a los objetos y lugares malditos.
¿Cómo afecta la forma de la CruciSfera a otras formas? Mas allá de apreciaciones subjetivas de bienestar, o de confort emocional, es posible que esa influencia exista, pero la dificultad insalvable parece ser la de poderlo demostrar.
En cualquier caso, parece que aun falta mucho tiempo para que los campos mórficos, la resonancia mórfica, la causa mórfica, y similares, sean admitidos por la ciencia, a pesar de los esfuerzos realizados por Rupert Sheldrake, y por otros.Se han propuesto y realizado cientos de experimentos conformes al método científico, pero la ciencia exige que además de ser repetibles los experimentos, los resultados también lo sean, y que sean medibles, y explicables de acuerdo con una teoría físico-matemática robusta, que permita predecir los resultados de nuevos y distintos experimentos.
En la portada del libro al que me he referido, figura la siguiente cita de Deepak Chopra: “Las contribuciones de Rupert Sheldrake serán algún día reconocidas al mismo nivel que las de Newton y Darwin”. La verdad es que la demostración de la existencia de los campos mórficos sería una completa revolución en la ciencia, que nos llevaría a horizontes apenas imaginables.
El sutra de “El corazón de la sabiduría trascendental”, con el que he empezado este artículo, termina diciendo:
"Por esto, el mantra de la sabiduría trascendental, el mantra del gran conocimiento, el mantra insuperable, el mantra de la acción ecuánime, el mantra que apacigua totalmente todo sufrimiento, sin mentira (puesto que no expresa ilusión alguna), debe ser conocido como verdadero. Así se enuncia el mantra de la sabiduría trascendental:
"TAYATA OM, GATE GATE, PARAGATE, PARASAMGATE, BODHI SOHA"
("esto es así, vacuidad del cuerpo, vacuidad de la mente, vacuidad de todos los fenómenos, es la poderosa iluminación del despertar)
Así, ¡oh Shariputra!, es como un bodhisattva mahasattva debe aplicarse a la profunda prajnaparamita".
Juan Amor
(https://es.linkedin.com/in/juanamor)
(*) Rupert Sheldrake es doctor en biología, y ha sido miembro de la Royal Society y director de estudios de bioquímica y biología celular en el Clare College, Universidad de Cambridge. Es autor de más de 80 artículos ciéntificos publicados en revistas especializadas, y autor de 10 libros, entre otros el de “Morphic Resonance”. En Youtube pueden hallarse vídeos de algunas de sus conferencias, todas muy didácticas e impactantes. Sus hipótesis y planteamientos relativos a los campos mórficos han sido rechazados por determinados sectores de la ciencia oficial, a la que él a su vez cuestiona por dogmáticos (interesante al respecto su libro “El espejismo de la Ciencia”).
Documentos de referencia recomendables:
- De Rupert Sheldrake:
- Morphic Resonance, the nature of formative causation – Rupert Sheldrake
- The Science Delusion (El espejismo de la Ciencia)
- A new science of life (Nueva ciencia de la vida)
- De perros que saben cuando sus amos están camino de casa
- De Marcus de Sautoy:
- The music of prime numbers (La música de los números primos)
- Documental de la BBC, “The Code”

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Josep Pla Ros, arquitecto de profesión especializado en Geobiología es una persona polifacética que tiene en su haber investigaciones en campos diversos, como la arqueología, y que ha cultivado géneros literarios como la poesía, la novela o el ensayo. Su pensamiento ha ido evolucionando hacia la consideración de la importancia de la sabiduría oriental del Feng Shui i del I Ching en el diseño arquitectónico. Sus últimas investigaciones relacionan la sabiduría oriental con la Geometría Sagrada así como con la Biología y la Matemática más allá del mero contexto constructivo. Ahora està preparando un estudio sobre el Tao de la la CruciSfera. |
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La Crucisfera, es una estructura fascinante que evoca la armonía y la simetría, parece ser un concepto imaginativo que combina la geometría con la estética. La descripción sugiere una figura central rodeada por seis cubos, cada uno coronado por bóvedas de Bohemia, todo ello contenido dentro de una esfera que forma una cruz. Esta figura recuerda a los policubos, objetos matemáticos que se construyen uniendo cubos por sus caras. La Crucisfera podría ser una representación artística de estos conceptos matemáticos, uniendo la belleza de la arquitectura con la precisión de la geometría.
Ambos conceptos, sus cubos en cruz y la esfera (visible e invisible), nos invita a reflexionar sobre la interconexión de la vida y la materia, así como sobre nuestra propia conciencia y origen espiritual. La Crucisfera es una herramienas poderosa para la meditación y el crecimiento personal, ofreciendo un camino hacia la armonía y el conocimiento interior. La práctica de meditación utilizando esta figura puede ser una poderosa herramienta para aquellos que buscan la armonía y la conexión con el universo, ofreciendo una vía para explorar la multidimensionalidad de nuestra existencia y potenciar la claridad mental y espiritual.
La Geometría Sagrada, con su rica historia que se remonta a antiguas civilizaciones, sigue fascinando con su intersección entre arte, ciencia y espiritualidad. El uso de figuras geométricas como el cubo y la esfera conjugados, es decir, la Crucisfera refleja la creencia de que las formas pueden influir en el flujo de energía y promover la curación. Es un mundo donde la ciencia se encuentra con la espiritualidad, ofreciendo una perspectiva única en la búsqueda de la armonía y la salud.
Josep Pla Ros
Arquitecto
Experto en geobiología
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